Mentiras

Vanlla 10 Mayo 2010 0


Mentiras y más  mentiras, ese es el estilo de vida de tantas personas.  Que triste que un ser humano no pueda vivir con su mirada hacia el horizonte de la verdad.  La mentira es un acto voluntario con el cual se pretende lograr un engaño. Normalmente, se debe a que no han tomado buenas decisiones, sus relaciones las han tirado por la borda, no han alcanzado un grado de madurez, se creen sus propias mentiras y suelen fantasear con lo que otro a logrado.  Qué razones existen que lleven a la mentira.  Ocultar una verdad.  Esa es la mayor mentira, porque la verdad siempre saldrá a relucir.  Quizás el miedo al resultado de una acción puede llevar a mentir, pero si analizamos de todos modos a largo plazo habrá consecuencias.  Estaremos con la expectativa de que en cualquier momento seremos descubiertos.  Es probable que tengamos que continuar  diciendo una mentira tras otra.  Las mentiras son como una bola de nieve y por más que corramos nos alcanzará.  Y dependiendo del tamaño alcanzado por esa secuela de mentiras habrá inocentes envueltos y posiblemente heridos.  Todo porque en un momento dado decidimos salvarnos el pellejo.  Para la humanidad, me atrevo a decir que, es casi imposible no decir mentiras.  Pero hay que analizar, (aunque de acuerdo a la palabra de Dios mentira es mentira o sea es pecado y punto) que tanto daño voy a causar con la mentira.   Por ejemplo cuando una mujer permite bajo engaño, que su hijo sea reconocido por un hombre que ella sabe que no es el padre biológico.  Debería analizar quien será afectado cuando esa mentira salga a la luz.  No es justo,  es preferible hablar la verdad, resolver aunque sea difícil y doloroso.  Lamentablemente no es excusa el no querer afrontar la vergüenza pues no podemos ocultarnos tras aquellos que no están envueltos en nuestro dilema.  En este caso habrá varios inocentes expuestos a situaciones terribles.  El hijo, el supuesto padre, los abuelos, el padre biológico y si seguimos puede haber una lista interminable.  Otro ejemplo, mentir para no herir a otra persona.  El esposo te dice: ¨Mi amor se me está cayendo el pelo, crees que me veo mal¨, (definitivamente hay quienes no se ven mal, pero otros no lucen bien).  Si en este caso no luce bien que hacemos… mentimos?   No, no debemos, pero si podemos hablarle con amor y cuidado de no lastimar.  Podemos decir lo siguiente: ¨Ya lo había notado y aprovechando que me preguntas, que crees si cambias a un nuevo estilo de corte¨.  No mentimos y tampoco herimos.Cada situación es diferente y cada persona es un mundo, debemos procurar mantenernos lo más limpios posible.  Una mentira siempre deja una mancha.  No debemos refugiarnos en mentiras bajo ningún concepto (aunque no es fácil) parte de la madurez es que seamos claros, sinceros y transparentes; sin ser groseros, despiadados o hirientes.