De Casualidad
Para quienes buscan y no encuentran (y para quienes encuentran sin haber buscado…)Â

El amor de mi vida puede que esté en algún lugar que no frecuento, tal vez en un café leyendo una novela o en el cine viendo pelÃculas románticas, que tanto detesto, con sus ojos anegándose de lágrimas. De repente haya pasado por mi costado incontables veces, mientras yo hundÃa la cabeza entre mis piernas sentado en las bancas de algún parque pensando en ti, o puede que hayamos cruzado miradas por un instante y nos hayamos parecido simpáticos, y creyendo que somos demasiado tÃmidos para hablarnos seguimos nuestro camino con cierto pesar. Puede que en este mismo momento ella esté en su habitación cantando y celebrando la vida, o tal vez haya descubierto la alegrÃa de la sinrazón del baile, moviéndose cimbreante como nunca antes lo habÃa hecho. Cabe la posibilidad de que le haya pedido prestado un lapicero o me haya preguntado la hora, o que nos hayamos reÃdo juntos en alguna función de teatro. Es posible que nos hayamos conocido y no nos hayamos prestado mucha atención, tal vez le di un beso en la mejilla para saludarla y otro más para despedirla sin saber que pudo ser el amor de mi vida.
El amor de mi vida no es un frankenstein creado a peso y medida de mis recuerdos, ella no tiene rostro, pero es bonita, de ojos grandes y saltones, tal vez, o puede que sea medio chinita y de sonrisa coqueta. De repente le gustan los perritos y le den alergia los gatos, como a mÃ, o tal vez prefiera los loritos y los hamsters. Quizás encuentre en las puestas de sol la paz del silencio y la soledad, y de vez en cuando le invada cierta nostalgia por épocas pasadas y sonrÃa, porque a veces la tristeza se equivoca de expresión. A lo mejor compartimos el entusiasmo exagerado de meternos a medianoche al mar y celebrar el año nuevo, y ese dÃa la oà gritar de alegrÃa y me pareció el grito más lindo del mundo, o puede que aún no haya escuchado su voz y aun asà sepa que es la más linda de todas. Es probable que me cautiven la delicadeza de sus manos y el olor de sus cabellos; puede que hable muchos idiomas o tan solo sepa decir que me ama, que es mejor. Tal vez sea una lectora incorregible y pueda con mi implacable aire de escritor frustrado, por asà decirlo. De repente le gusten mis cartas de amor o mis bromas en doble sentido y no tenga arrebatos de sabihonda, y entretanto le enseñe alguna nueva forma de reÃrse de la vida y ella me instruya el arte de la templanza y la paciencia. Puede que mis manos temblorosas encuentren la calma en la suavidad y tersura de su cuerpo armonioso y ella guste de masajitos que yo encantado le daré…
Ojalá que el amor de mi vida no me busque, espero que simplemente me encuentre de casualidad.
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Les dejo una buena canción de Fito Páez. Piénsenlo…
Tag: Las cosas como son

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…. el amor d tu vida…es ese uniko…es akel k t hac sentir cosas uniks..esas cosas k solo se sienten una vez…te kedes o no con el hasta el final. =)