Los hijos ven, los hijos hacen
No es casualidad. Hace unos días en una conferencia de Marketing, uno de los ponentes comenzaba su disertación con este video. Y ahora, la coach Susana García,colabora amablemente de nuevo con agraciados.com enviando un interesante artículo y eligiendo este video. Aquí os dejo el artículo.
Cómo puede beneficiar el coaching en la relación padres-hijos
El coaching en su definición más básica significa un apoyo durante el camino que recorre una persona desde su presente hacia la situación en la que quiere estar, esto es, la persona identifica con el acompañamiento de un coach cómo está y se siente en este momento de su vida, qué tiene, qué quiere “realmente” alcanzar y qué ha hecho hasta ese momento para conseguirlo, a qué o a quiénes van a repercutir sus decisiones y otros muchos datos, de ahí se arranca el proceso que llevará a explorar nuevas formas de hacer las cosas, las que no se probaron, dieron miedo o parecieron imposibles en su momento, se revisarán qué está frenando para acceder a ese sueño, objetivo o deseo y con ello se buscarán nuevas vías no exploradas, nuevas “formas de hacer las cosas” y así se irán estableciendo etapas y acciones para conseguirlo, para finalmente llegar a la situación que el cliente quiere.
En el caso concreto de la relación padres-hijos pueden existir varios objetivos, aunque por experiencia, uno de los más habituales es mejorar la forma de comunicarse con ellos, para ello es importante definir algunas premisas, como por ejemplo:
¿Qué significa para esa madre/padre mejorar la comunicación?
¿Hasta dónde quiere mejorarla? ¿Cómo sabrá, sentirá que se está comunicando mejor?
¿Qué hay detrás de comunicarse mejor? ¿Qué quiere saber de su hijo-a?
Es importante tener en cuenta que cada uno responderá estas preguntas de forma diferente, de ahí que no exista una respuesta “buena”, será necesario que cada uno encuentre lo más satisfactorio para su situación concreta, dentro de su entorno y su realidad. Es encontrar el camino que a cada cual le lleve a sentirse feliz y en paz consigo mismo y sus hijos.
Por tanto, aunque existan experimentados parámetros genéricos que los padres podemos seguir a la hora de relacionarnos con nuestros hijos, éstos no son siempre suficientes y un proceso de coaching permite exactamente eso, añadir a lo genérico algo específico para cada ser humano en su propio sistema o núcleo familiar.
Por el momento, puedes utilizar esas preguntas para identificar qué quieres y dónde estás, busca en tu saber interno qué tipo de relación quieres tener con tus hijos, este simple ejercicio puede darte alguna información extra que hasta hoy no percibiste, teniendo en cuenta que el proceso es tuyo, tanto si eres madre/padre o eres hijo-a. Recuerda el efecto de las ondas cuando tiras una piedra en un estanque, puedes decidir dónde y con qué fuerza lanzar la piedra, después las ondas se expanden y aquella pequeña rama que ni viste se mueve por el efecto, así son tus cambios, tú puedes decidirlos, el otro, es esa persona que tanto quieres, se verá influenciada en más o menos medida.
Como añadido, aquí os dejo un video sobre el reflejo que los hijos hacen de las actitudes de sus padres. La imágenes me parecen significativas por si solas, aunque puedo añadir: Si tú aprendes a cambiar, ellos aprender a cambiar.
Tags: Artículos, Coaching, Comunicación, Padres, Relaciones

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Qué buen tema y qué gran verdad… ya cuando estudiaba en primaria (hará casi 20 años jeje) recuerdo que un profesor decía eso: que actualmente faltaba “comunicación” entre padres-hijos. Yo entonces no sabía muy bien qué significaba. 20 años después es aún si cabe más cierto…
Un saludo