Escribe tu vida ideal

Alberto 25 Septiembre 2009 2

escribir

Escribir una carta dirigida a nosotros mismos es la mejor forma de comprometernos con nuestro propósito, diseñando nuestra vida ideal y las estrategias que vamos a utilizar para conseguirla.

En su libro La Brújula Interior, Álex Rovira nos comenta cómo hacerlo.

Te propongo que las cartas que en adelante te escribas como plan de realización de tus deseos consten de los siguientes elementos:


1.-Descripción de los motivos del cambio
Expresa y enumera las circunstancias que motivan el anhelo de cambio de uno o varios aspectos de tu vida. Enumera aquello que quieres eliminar de tu vida, aquello que si desapereciera mañana haría que te sintieras sumamente feliz.

2.-Listado de tus deseos. Varios consejos:
-Expresa tus deseos en positivo. Sustituye, por ejemplo, “no quiero hacer tal cosa” por “deseo hacer tal cosa”
-Describe el deseo como si ya estuviera realizado, imagínalo nítidamente cómo se convierte en realidad.
-NO hagas objeto de deseo a otras personas. Esta es una carta dirigida a ti, no una carta para manipular a nadie.
-Tu inconsciente es como un niño. Te escucha si le hablas con humor, con emociones, con ilusión, con ternura, como si le contaras un cuento de lo que va a ser tu vida.

3.-Recursos necesarios para conseguirlos
No te engañes, ni por exceso ni por defecto. Reconoce tus recursos externos e internos de que dispones para llevar a cabo tus sueños. Ilusión, curiosidad, empatía, intuición, entusiasmo, experiencia, creatividad ….
Recuerda también que dispones de un recurso externo muy poderoso: darte permiso para pedir ayuda, para contar con otras personas.

4.-Tiempo estimado de realización
Pon un plazo concreto y razonable para la realización de los deseos de tu carta. Poniendo una fecha refuerzas tu compromiso.

5.-Compromiso de realización
Es el más importante de todos los puntos. Para que sea útil, una estrategia requiere un firme compromiso para ser llevada a cabo. Requiere una firma. Firmar la carta implica que te comprometes con tus deseos, que eres tú quien los ha plasmado en papel y quien los hará realidad. Y, sobre todo, supone que confías en que se realizarán. O lo que es lo mismo, que confías en ti.
Si no crees de verdad que llevarás a cabo el compromiso, no escribas la carta.

Revisa tu carta periódicamente. No la olvides. Tenla a mano para que la puedas leer con cierta frecuencia.

Por supuesto, el mero hecho de escribir la carta no cambiará de repente tu vida. La carta es la estrategia, el mapa, pero la realidad la construirás tú día a día. Con ilusión y perseverancia.

Redefine tu estrategia cuantas veces lo veas necesario. No conviene ser rígido en tus propósitos. Porque a medida que vayas avanzando será imprescindible que vayas modificando.