Primero la motivación
A veces,  no tenemos muchas ganas de hacer cosas. Muchas veces dejamos de hacer muchas de las actividades que antes hacÃamos o que nos gustaba hacer, porque no tenemos tiempo o porque no nos damos el tiempo para hacerlas. Este es un error que muchas veces cometemos. Cuando nos encontramos decaÃdos, asociamos mentalmente ese decaimiento, a que no podemos seguir con estas actividades, porque no estamos bien, y sin querer, reforzamos ese estado de ánimo. Dejamos de hacer las cosas que nos entretenÃan, como algún hobbie o cualquier actividad que nos guste y distraiga de la rutina y sobre todo nos ayude a sacarnos el stress de la vida diaria. Por eso es importante, tener en cuenta que siempre es primero la motivación. Cuando nos obligamos un poco, a mantener nuestra rutina diaria, a hacer cosas y a estar ocupados, influimos directamente en nuestro bienestar, porque eso provoca directamente que nos motivemos y que tengamos ganas de hacer más cosas. Y esto aumenta si le sumamos actividades que nos gustan. Además, nos distraemos y la distracción es un potente inhibidor de la ansiedad y del malestar. Por eso, mantener una rutina, obligándonos a salir y  entrar, a hacer cosas, a mantenernos ocupados y distraÃdos, nos motiva a volver a hacerlo, porque repercute en nuestro bienestar y las conductas siempre se incrementan cuando obtenemos placer de ellas. No es que se hacen cosas cuando se está bien, sino que se hace cosas para estar bien. Debemos encontrar dentro de nuestra rutina diaria, momentos para realizar actividades que nos satisfagan emocionalmente, que nos motiven a poder seguir con la rutina de todos los dÃas, porque si no hacemos cosas que nos gustan, comenzamos a encerrarnos en nosotros mismos, y nos cerramos a los demás, comenzando un circulo vicioso. Menos hacemos y menos queremos hacer.
Tags: Actitud, autoayuda, Reflexiones


Blog compatible con Dispositivos Móviles.
Comentaristas más activos